Aplicaciones y cotidianidad

 AGUJEROS DE GUSANO

"Agujeros de gusano" es un nombre curioso para algo tan exótico. Aunque también es muy ilustrativo.

Imagínate una manzana, con un gusano que quiere llegar lo más rápido posible lado opuesto del que se encuentra. En vez de recorrer todo el camino por la superficie, cava un agujero lo más recto posible.

Ahí está: como en el Jardín del Edén y en el de Isaac Newton, una manzana nos lleva al umbral de un mundo de conocimientos nuevos por explorar.

Y en éste apenas estamos incursionando.

Los agujeros de gusano comenzaron como una solución a un dolor de cabeza científico.

podemos observar como se puede llegar a relacionar un agujero de gusano con un hiperboloide y también llegar a interpretarlo con un atajo 

Atajo

Casi tres décadas más tarde, cuando el astrónomo, divulgador y ganador de un premio Pulitzer Carl Sagan (1934-1996), estaba escribiendo su novela "Contacto" (publicada en 1985), en la que se hacía realidad un sueño milenario: un encuentro entre humanos y extraterrestres.

Su plan original era que la protagonista -Eleanor Arroway, directora del proyecto Argus del SETI, dedicado a captar emisiones de radio provenientes del espacio- y otros cuatro científicos se sumergieran en un agujero negro, creado por alienígenas, y para llegar al planeta que ellos habitaban, a 26 años luz de distancia, donde los estaban esperando.

Pero la física no estaba de su lado.

El problema era que si entraban en un agujero negro, lo más probable es que su fin sería... inusual.

Según los científicos, lo mínimo que les pasaría es que, a medida que se fueran acercando, diferentes partes de sus cuerpos serían haladas por distintos grados de fuerzas de gravedad, de manera que se estirarían y adelgazarían hasta quedar como un espagueti (se llama efecto de espaguetización), y luego se estrellarían contra el núcleo del agujero negro.




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